Iván Ivenian,
monologuista, productor y estudiante de Publicidad
Cercano y cómico desde el primer momento. Con tan sólo 22
años Iván Pérez, o como su nombre artístico dice, Iván Ivenian, es uno de los productores y representantes de
Encomediados. Además, colabora en un programa de
Radio Euskadi y estudia Publicidad en la UPV/EHU. Junto a su compañero Aitor Vidaurreta forma el
grupo Bocabeats,
donde mezclan humor y beat box para hacer monólogos.
P: ¿Qué
es Bocabeats?
R: Somos
un dúo y hacemos monólogos incluidos con beat box. Versionamos las canciones más
conocidas. Intentamos variar un poco: Michael Jackson, Queen, reggaetón…
Interactuamos con el público pidiéndoles canciones. Cuando nos piden las que no
tenemos hacemos cosas de otros cantantes, improvisamos. Si vemos que la gente
se implica mucho les decimos que ellos van a construir nuestro show. En
realidad hacemos lo de siempre pero con una falsa improvisación, aunque luego
algo sí improvisemos.
P: ¿Tiene relación el nacimiento de Bocabeats
con la idea de mezclar beat box y monólogos?
R: Sí.
Nosotros nos conocíamos de clase, Aitor sabía un poco de beat box y fuimos aprendiendo
poco a poco. De repente vi que había un concurso llamado “Izarren distira” y decidí
presentarme sin decírselo a nadie. Entonces pensé: “¿y si hago beat box pero
con humor?”. Hice la actuación y la gané. Luego me junté con Aitor, fuimos a un
concurso de Cantabria que se llama “Tu sí que sabes” y probamos con lo
que sabíamos: beat box con humor. Llamó tanto la atención que ganamos.
P: Innovar llama la atención, pero, ¿es
eficaz a la hora de hacer reír y conectar con la gente?
R: Nadie
lo hace, es diferente. Nosotros como monologuistas no somos ni uno más, porque
hay gente muy buena. Estamos a años luz de ellos, el monólogo no es nuestro
punto fuerte, pero al hacerlo diferente…
Hemos llegado a hacer que la gente baile como si fuese una discoteca,
hay veces en las que el beat box cuaja y otras en las que no.
P: También
depende del público.
R: Está
claro. Cada bar es un mundo, cada público es un mundo… no siempre reaccionan
igual. Yo sé que está mal decir esto, pero es que nosotros nunca ensayamos. Si
sacamos algo nuevo sí, pero sino no.
P: ¿A
qué se refiere cuando dice “algo nuevo”?
R: Canciones
nuevas, bases… Las cosas que más tiempo llevamos haciendo son las que peor
hacemos. Yo nunca puedo ensayar delante de gente, pero igual le cuento algún
chiste a un amigo y veo su reacción. Entonces, cuando voy a contarlo en un
monólogo me acuerdo de la reacción de mi amigo y me lo pienso mejor.
P: ¿No ensaya
pero prueba con amigos?
R: Exacto.
Cuando más ensayo es en la ducha y solo. No tengo escrito todo esquemático y
nunca se lo leo a nadie.
P: Ha
actuado en el concurso de TV “Tú sí que vales”, ¿cómo fue la experiencia?
R: Antes
de salir a actuar
yo oía cómo la directora le decía a Risto “crújele”, refiriéndose al
concursante anterior. Ya sabían quién iba a pasar y quién no, porque había un
mago muy bueno al que el público dijo que sí y el jurado que no. Estaba claro
que a él le iban a decir que no porque ya había pasado otro de improvisto, y en
la emisión salió el último, cuando ya la gente no lo ve. Así va la tele.
El caso es que cuando
actué yo, nada más terminar, Paquirrín dijo: “Yo también tengo un monólogo
hecho, ¿puedo bajar?”. En ese momento me di cuenta de que me habían llevado
como señuelo.
R: Todo
el mundo lo necesita. El País Vasco es el mejor sitio para actuar, porque la
gente de aquí es más reservada en cuanto a humor. Ven a un humorista y dicen
“qué valor tiene ese para subirse a un escenario, vamos a escucharle”. En
cambio, vas a Andalucía a actuar y sabes que de los 30 que te ven, 15 son más
graciosos que tú. Aquí en cambio no pasa
eso.
También hay gente que
no tiene respeto, gente que está en un bar y se pone a hablar más alto que tú.
A mí me da igual porque me pagan por ello, yo pongo el piloto automático y
cobro. Pero la gente que está viendo la actuación… molesta. Yo he hecho
actuaciones para dos personas o para gente que no me escucha, pero yo he
cobrado.
P: Da a
entender que como cobra, le da igual.
R: Es
verdad. Por eso me llevo mal con los periodistas, porque como hablo tanto, cogen
las partes en las que la lío (risas). Lo
que quiero decir es que yo estoy acostumbrado a que hablen, que si lo hacen no
lo hago a gusto, pero no se me acaba el mundo. Mañana hago otra actuación. Pero
para la gente que lo ve es una falta de respeto.
Lo del dinero es que
los artistas, aunque no se vea así, es un trabajo también. La gente cree que
los artistas lo hacen por amor al arte, pero es otro trabajo.
P: ¿Está
infravalorado?
R: En
cuanto a dinero sí. La gente dice “es que cobras por contar chistes”, pues que
lo hagan ellos. No todo el mundo vale.
P: Estudia Publicidad en la UPV/EHU, ¿es
entonces un hobby hacer monólogos o la publicidad es el as en la manga por si no
triunfa como monologuista?
R: Ahora
mismo estoy trabajando en Encomediados, estudio publicidad, hago monólogos y
trabajo de representante. Para mí lo ideal sería hacer las dos cosas. Trabajar
como publicista y los fines de semana hacer monólogos. Es complementario. Lo
mejor sería trabajar en una agencia de publicidad programando eventos.
R: Saber
cómo reaccionar cuando la gente habla mientras hago el monólogo. El problema es
que no nos enseñan que cuando damos una charla no tenemos que decir “¿me
entendéis?” porque se trata al público de tonto, lo que tenemos que decir es
“¿me estoy explicando bien?”.
¿Cómo se hizo?
¿Cómo se hizo?

No hay comentarios:
Publicar un comentario